8/ 2/ 2011
Sonrie con una canción.No sabe mantener la mirada.
Baila con la lluvia, cristales que se pegan a su piel.
Admira el río, la neblina gris que deja apenas ver a la distancia un distorsionado puente gris, con puntos de cáncer para el planeta.
Siente el viento, el frío, el humo recorriendo sus pulmones.
Siente la adrenalina de un amor, la nicotina en sus rodillas.
Quiere gritar y bailar, ser felíz. Está en su salsa.
Cumple su sueño. Uno de sus sueños. Siempre pensó en el momento.
Tambores resuenan en su alma, ilusiones rondan nuevamente el cadáver de su tumba abierta. Tal vez sea a mor. No lo sabe.
Aspira la neblina húmeda, miles de gotas se apegan a su cabello.
Un transeúnte.
Dos.
Tres.